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De mayor quiero ser persona.

El otro día hice una pregunta simple, son de estas estándar que le haces a amigos y familia por hablar de algo.  Yo le pregunté a mi prima de 8 años qué quiere ser de mayor, ¿sabes? Un pregunta que se hace continuamente a los más pequeños esperando que te digan algo como profesor, astronauta, o la profesión de sus padres. Pues para mi sorpresa me responde que persona, simplemente quiere ser persona, ser mayor, ser. ¿Te lo crees?  Bueno tal vez no le veas sentido al por qué me sorprendo tanto, pero para ser totalmente sincera, llevo un tiempo si saber qué hacer con mi vida, lo que quiero ser de mayor. Y en estos días de reflexión, en los que últimamente me pasa con mucha frecuencia, me he dado cuenta de que estoy tan centrada en obtener una respuesta de mi misma sobre qué quiero que he olvidado lo más importante, ser mayor.  Sí, suena a una estupidez como un piano de grande, o incluso mayor, pero ya que me estoy poniendo sincera, soy terriblemente estúpida y para mi e...

¿Egoísmo o cobardía?

Sois una panda de egoístas. Sí, ya lo he dicho, no hay vuelta atrás. ¿Por qué? Decidme una cosa, ¿cuándo habéis hecho algo porque habéis pensado que a esa persona le gustaría? Si has tenido que pensarlo mucho es que lo que digo tiene su verdad. No quiero darme aires de que soy una persona de puta madre, es que me da rabia el hecho de que trate de hacer siempre lo correcto, de hacer detalles, de poner orden a este caótico mundo. Y me siento sola, me siento muy sola porque todo el mundo va a lo que va y yo voy en dirección contraria dando vueltas sin rumbo establecido. ¡Eh! Que aquí no acaba todo, no.  Ante esta situación de hago lo que me de la gana y si molesto a alguien mejor que mejor me hace llegar a la conclusión de que odio a las personas. Sí, odiar es una palabra muy fuerte, pero es que me siento así. Odio a la humanidad, de los pies a la cabeza, de la piel al alma. Quiero gritar hasta quedarme sin voz, pero no lo hago, me callo por miedo a que empeore l...

Todo es silencio cuando grito por dentro.

Escribir se ha convertido en la única manera para poder hablar contigo:  ¿Te acuerdas de la última vez que te escribí? Fue en noviembre. Yo me acuerdo de esos días, pero los recuerdo lejanos como si lo viera todo desde fuera. Te veo ahí tumbada, durmiendo en un sueño muy profundo del que nunca despiertas. Veo a personas, son familia y amigos, veo sus caras sombrías, salen, entran, lloran, se abrazan, alguna risa ahogada. Le veo a él muerto de miedo porque el día que tanto temía que llegara había llegado. Y me veo a mi ahí sentada escribiéndote.  ¿Te acuerdas de esa carta? Te decía cuánto echaba de menos esos días en los que iba a verte después de clase, tus abrazos, a ti. Pero lo más importante de esa carta fue solo una cosa. ¿Te acuerdas? Nunca podré olvidar cómo mientras todos se hundían, incluso yo misma, te dije que sería fuerte, más fuerte de lo que nunca había sido solo por ti, para que estuvieses orgullosa de mi desde ahí arriba.  Desde entonces cuando...

Amar para vivir destruidos.

Es increíble con la intensidad que vivimos las cosas, todo es único, siempre decimos que este es el mejor momento de nuestra vida o el peor, pero al día siguiente estás repitiendo lo mismo. ¿No te cansas? Supongo que con el paso de los años nos volveremos menos impresionables, y le dejaremos de dar tanta importancia a todo. Sinceramente, yo no quiero que eso pase nunca, quiero vivir cada pequeño detalle cómo si fuera lo más importante de mi vida.  Quiero amar,  Quiero llorar, Quiero gritar, Quiero reír,  como si mi vida dependiese de eso.

Vida pasada.

Acabo darme una idea yo sola mientras hablaba con una amiga. Yo le decía que me contase algo, y le dije que me contase lo más bonito que se le ocurriese, total que ha acabado contándome sobre la primera vez que lo hizo con esa nueva persona que ha entrado hace poco en su vida. Y aquí me hallo por un lado leo lo que ella va escribiendo sobre esa noche maravillosa de marzo y por otro escribiendo estas pobres líneas.  No he podido evitar ponerme a escribir por el simple hecho de que yo acabo de pensar en el momento en que ''creé el amor''. Y ya no solo estoy hablando del simple acto sexual, no. Hablo sobre cada roce de nuestros cuerpos, cada miraba intentando descifrar a la del otro. Las de cientos de veces en las que yo solo observaba como él me relataba excitado cualquier cosa y mi manera de admirar esa capacidad de hablar, cómo me robaba las sonrisas en las que más tarde se convertirían en carcajadas. Me tiemblan las manos a medida que voy recordando cada momento j...

Espera y desespera.

La busqué entre la multitud un día tras otro, yo sabía que se había ido, sabía que nunca volvería, pero me acostumbré a esa búsqueda sin sentido.  Me sentaba en un banco y observaba. A veces creía ver esa melena cobriza ondear entre toda esa gente, pero nunca era ella. Me sentaba durante horas y me imaginaba que todo seguía igual que antes y simplemente estaba esperando porque había quedado con ella, y cuando el sol se ocultaba entre los edificios volvía a mi realidad, no iba a aparecer, todo había acabado. Pero cabezota de mi, seguía volviendo cada día, no quería afrontar nada. Un día la vi, iba con un vestido oscuro de flores y unas gafas casi más grandes que su dulce cara. Ahí estaba tan radiante como el primer día, sentí como me volvía a enamorar. Una sonrisa recorría todo mi rostro, era la primera vez que sonría en mucho tiempo, y sentaba realmente bien. Me levanté decidida a decirle lo que no le dije en su momento. Y entonces cuando llegó la hora de la verdad, seguí a...

El último.

Poder cerrar los ojos y escribir, escribir porque es algo que necesitas, que se ha vuelto tu necesidad, te tranquiliza, te calma, te hace darte cuenta de muchas cosas y sobre todo afrontas las cosas. Escribir es una de mis maneras preferidas para desahogarme, sé que siempre lo voy a poder hacer. Y eso es lo que voy a hacer, desahogarme. El otro día me leyeron las cartas y pregunté una de las cosas que últimamente más preocupan, sobre el amor. Porque es lo que hace que me desequilibre, que perfectamente puedo estar tan feliz a derrumbarme en un mar de lágrimas y eso solo me pasa con solo escuchar el nombre de una persona, tú. Sé que tú me has olvidado, que pienses que estoy loca, yo misma lo pienso. Pero no sé cómo, me has marcado de tal forma que olvidarte se me hace más doloroso que no tenerte. Pero tengo que hacerlo, ¿ves? Otra ve estoy llorando. Debería no hacerlo, pero simplemente voy a llorar hasta que se me pase. Tengo que hacerlo, ya no solo porque las cartas me ...