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Problemas del primer mundo.

Vais por ahí con aires de grandeza predicando lo grandes personas que sois. Vais a salvar el mundo , decís, y tantas veces repetís eso que llega un momento en el que cansa y pasa a dejar de tener sentido para los demás y se convierte en un grito ahogado de lo mal que estáis. Y no puedo culparos, porque yo misma estuve con la idea en la cabeza del salvar el mundo. Pero va siendo hora que veáis que el mundo no os está esperando como una especie de superhéroes para que lo salvéis.  Nadie  espera que lo salvéis. Nadie os está esperando. Nadie cree que seáis héroes. No le importáis a nadie . Os quejáis de que estamos tan agusto en nuestros sillones sin hacer nada mientras vosotros lo hacéis en vuestro propio sillón.  Os quejáis de que haya tantas vidas que nadie salva, mientras no podéis ni solucionar vuestra vida llena de lujos. Os quejáis por quejar. Así que dejad de predicar al los cuatro vientos que todos somos unos insensibles por...

Las lágrimas que nunca supimos soltar.

Un lágrima cae por mi rostro. Y me escuece, y me duele. Es una lágrima la que he dejado como prueba de lo que siento, lástima que haya sido en mi habitación con la única presencia de la penumbra.  Esto es porque llevo mucho sin dejar que una sola gota ronde por mis surcos, pero es tanto el tiempo y es tanta la angustia acumulada que se me ha olvidado cómo era. Y me duele el alma de una manera que nunca supe que pudiera doler, tal vez porque sepa que he dejado de buscar mi lugar.  Ahora me siento perdida entre tanto conocido, si saber muy bien si lo que he ido haciendo todo este tiempo merece la pena de verdad, o estoy jugando a un juego el cual un día apagaré y nunca más volveré a acordarme de él. Es triste ser tan joven y tener estos pensamientos, pero lo que más me entristece es que estoy triste y no sé como dejar de estarlo.  Es una sola lágrima de tantas que quiero dejar escapar. Que me gustaría dejar, pero sé que no pasará hasta que no reviente, ...

Tenemos que hablar. Tengo que hablar.

Hay una cosa de la que apenas hablo y nunca he hablado por aquí y ya va siendo hora de que me abra un poco más. Esa cosa de la que tengo que hablar es una persona. Una persona que ha estado a mi lado desde que tengo uso de memoria. Podría estar hablando de alguien de mi familia, pero no es el caso, aunque he llegado a considerarla parte de ella. Y aunque no nos una el ADN, nos une algo, incluso más fuerte, la amistad. A medida que he ido creciendo he ido obteniendo diferentes amistades según por las etapas que he ido pasando. Con ella, siempre hemos sido siempre amigas y según por las etapas en las que nos encontrábamos eramos una mala influencia para otra, no entendáis mal, unas veces una daba el paso a la locura mientras la otra la seguía y viceversa. Esa persona tuvo dos opciones, quedarse junto a mi, o irse y seguir con su vida. Todavía sigue eligiendo la primera opción, incluso después de ver mi lado más oscuro, de conocer todas mis manías, mis secretos. Me sonríe y me ay...

La vuelta atrás.

Imagen
En la imagen aparezco yo. Estoy en sentada en una habitación blanca. Me agarro de las piernas en un intento de protegerme, estoy totalmente desnuda, no se me ve la cara, tan solo mis piernas y yo abrazándolas, estoy sola, pero eso no me importa, puede que en algún momento eso me importase, pero ya no, no hay rostro, tan solo un cuerpo desnudo hundido en él, casualmente soy yo, pero tampoco importa la persona. Solo es un cúmulo de carne intentando no derrumbarse. Mi cuerpo esta cubierto de pintura, una capa primaria de un gris, un pasado, son manos, son rayas, como si alguien las hubiera hecho pero apenas se ven, ya apenas se ven, pero están ahí, tal vez nadie las perciba pero es lo que más simboliza, las heridas de un ayer que nadie recuerda ya. Luego hay más color, uno pasional, como si hubiera intentado retomar aquello, cómo si hubiera sido buena idea, un color pasional, uno vivo, pero sé que no importa, poco importa ya, luego hay blanco intentando taparlo todo, pero sé que no es ...

De mayor quiero ser persona.

El otro día hice una pregunta simple, son de estas estándar que le haces a amigos y familia por hablar de algo.  Yo le pregunté a mi prima de 8 años qué quiere ser de mayor, ¿sabes? Un pregunta que se hace continuamente a los más pequeños esperando que te digan algo como profesor, astronauta, o la profesión de sus padres. Pues para mi sorpresa me responde que persona, simplemente quiere ser persona, ser mayor, ser. ¿Te lo crees?  Bueno tal vez no le veas sentido al por qué me sorprendo tanto, pero para ser totalmente sincera, llevo un tiempo si saber qué hacer con mi vida, lo que quiero ser de mayor. Y en estos días de reflexión, en los que últimamente me pasa con mucha frecuencia, me he dado cuenta de que estoy tan centrada en obtener una respuesta de mi misma sobre qué quiero que he olvidado lo más importante, ser mayor.  Sí, suena a una estupidez como un piano de grande, o incluso mayor, pero ya que me estoy poniendo sincera, soy terriblemente estúpida y para mi e...

¿Egoísmo o cobardía?

Sois una panda de egoístas. Sí, ya lo he dicho, no hay vuelta atrás. ¿Por qué? Decidme una cosa, ¿cuándo habéis hecho algo porque habéis pensado que a esa persona le gustaría? Si has tenido que pensarlo mucho es que lo que digo tiene su verdad. No quiero darme aires de que soy una persona de puta madre, es que me da rabia el hecho de que trate de hacer siempre lo correcto, de hacer detalles, de poner orden a este caótico mundo. Y me siento sola, me siento muy sola porque todo el mundo va a lo que va y yo voy en dirección contraria dando vueltas sin rumbo establecido. ¡Eh! Que aquí no acaba todo, no.  Ante esta situación de hago lo que me de la gana y si molesto a alguien mejor que mejor me hace llegar a la conclusión de que odio a las personas. Sí, odiar es una palabra muy fuerte, pero es que me siento así. Odio a la humanidad, de los pies a la cabeza, de la piel al alma. Quiero gritar hasta quedarme sin voz, pero no lo hago, me callo por miedo a que empeore l...

Todo es silencio cuando grito por dentro.

Escribir se ha convertido en la única manera para poder hablar contigo:  ¿Te acuerdas de la última vez que te escribí? Fue en noviembre. Yo me acuerdo de esos días, pero los recuerdo lejanos como si lo viera todo desde fuera. Te veo ahí tumbada, durmiendo en un sueño muy profundo del que nunca despiertas. Veo a personas, son familia y amigos, veo sus caras sombrías, salen, entran, lloran, se abrazan, alguna risa ahogada. Le veo a él muerto de miedo porque el día que tanto temía que llegara había llegado. Y me veo a mi ahí sentada escribiéndote.  ¿Te acuerdas de esa carta? Te decía cuánto echaba de menos esos días en los que iba a verte después de clase, tus abrazos, a ti. Pero lo más importante de esa carta fue solo una cosa. ¿Te acuerdas? Nunca podré olvidar cómo mientras todos se hundían, incluso yo misma, te dije que sería fuerte, más fuerte de lo que nunca había sido solo por ti, para que estuvieses orgullosa de mi desde ahí arriba.  Desde entonces cuando...